Gracias a las escuelas, los desfiles siguen vivos más que como una tradición, como un espacio donde la comunidad se une, convive y celebra lo más importante: la alegría de la infancia.
El desfile del Día de la Primavera es uno de los momentos más bonitos del año: llenos de colores, risas y mucha emoción. Ahí se ve la felicidad de niñas y niños, pero también el amor y la creatividad de mamás y papás que se rifan haciendo disfraces únicos










¡Llegó la primavera!»
Actualmente el ‘Desfile de la Primavera’, amalgama las tradiciones con la creatividad de las nuevas generaciones